El Señorío
de Carignan conocido desde el siglo XI fue construido en el emplazamiento
de una ciudad romana.
El rey de Francia Carlos VII otorgó esta propiedad a Jean
Poton de Xaintrailles, compañero de armas de Juana de Arco.
En 1452, Poton de Xaintrailles reconstruye el Castillo actual y
un año más tarde en 1453 vence triunfalmente las tropas
inglesas dirigidas por el condestable Talbot en la batalla de Castillón,
batalla que dio por terminada la Guerra de Cien Años y que
integró el territorio de Aquitania al Reino de Francia.
Nombrado gobernador de Aquitania y en buena relación con
el Obispo Pey Berland, cura de Bouliac, evita un principio de guerra
civil en Burdeos entre los partidarios de los ingleses y las tropas
francesas victoriosas.
El castillo de Carignan se llamaba Motta-Verta, posteriormente
a principios del siglo XVI tomó el nombre de Talence. Entre
sus propietarios sucesivos citamos los Canteloup, los Géres,
Pierre de Vallier, Jean Dubernet que a su muerte en 1652 lo deja
a una de sus hijas, esposa de Gaston de Secondat, barón de
Montesquieu, abogado en el Parlamento de Toulouse.
En 1689, año del nacimiento del escritor
y filósofo Charles Louis de Secondat, Barón de La
Brède y de Montesquieu, el castillo se vendió a la
familia de la Devise. Posteriormente pasa a ser propiedad de la
familia Cursol hasta principios del siglo XIX. Comprado en 1814
por el General Etienne Donna, ayudante de campaña de José
Bonaparte, rey de España, pasa a ser propiedad de la familia
de Beaumont quien lo vende en 1892 al Sr. Honoré Picon y
cuyos herederos Gonfreville lo venden a su vez a André Abadie
en 1940. Philippe Pieraerts lo compra a los herederos de
este último en 1981. Este mismo año se compró
el Castillo Léon también situado en Carignan
de Bordeaux.