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Diciembre 2002: La añada 2002 en el Château Carignan
Una floración tardía y larga de casi dos semanas anunciaba vendimias retrasadas. Además, la insuficiente e irregular fecundación fue responsable de la coulure y del corrimiento en las cepas precoces como el Merlot. Un verano fuertemente perturbado y húmedo con variaciones térmicas de alta amplitud provocó un déficit térmico y en algunos lugares principios de focos de Botrytis. A finales de agosto, las vendimias se anunciaban mal. En septiembre, la llegada de un fuerte anticiclón trae un clima seco, caliente y con viento que permite la maduración lenta y completa de las uvas. Septiembre salvó la añada 2002. El buen clima persistió durante la primera mitad de octubre y permitió vendimias ideales con plena madurez, aún en las cepas tardías como el Cabernet Sauvignon. En Carignan escapamos a los focos de Botrytis, sin embargo tuvimos que efectuar una clasificación particularmente minuciosa, por una parte en la misma viña y por otra a la llegada en bodega. Nuestra recepción de vendimias manuales, así como la de vendimias mecánicas pasaron por una mesa de clasificación vibrante para eliminar las uvas corridas. Gracias a esta clasificación completa, antes y después de eliminar el escobajo, como acostumbramos hacerlo en Carignan, pudimos vinificar las uvas sanas y maduras. En cambio, si nos sentimos orgullosos de la calidad de 2002, estamos lejos de los rendimientos acostumbrados (45 a 50 Hl/ha) con solamente 31 hectolitros por hectárea.
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